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  IMPUESTOS AL TABACO EN MÉXICO, MITOS Y REALIDADES
  22 de Julio de 2010

  El Poder Legislativo propuso incrementar el precio de la cajetilla de cigarros para el próximo año, con lo cual se busca aumentar la recaudación tributaria e inhibir el consumo de tabaco.

En el marco del foro "Impuestos al Tabaco en México, Mitos y Realidades", celebrado en el Senado de la República, el vicepresidente de la Cámara alta, Ricardo García Cervantes, expuso que en mayo pasado presentó una iniciativa que se estudia en la Comisión de Salud para imponer un máximo histórico al consumo de cigarros, en la cual se prevé un aumento sustancial del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios.

Con ello, dijo, se incrementaría la carga tributaria dentro del costo de venta de este producto 74.5 por ciento, es decir, 14 pesos más por la cajetilla de 20 cigarros.

Esta medida ha tenido resultados significativos a favor de la disminución del consumo de tabaco en diversos países, indicó, por lo que consideró necesario que el aumento sea implementado sin gradualismos, como lo propone en la iniciativa, toda vez que se trata de la atención y prevención de padecimietos que impactan de manera importante en la salud pública nacional.



CUESTA AL ESTADO 75 MMP ADICCIONES AL TABACO: SECRETARÍA DE SALUD

Los costos de atención a enfermedades relacionadas con el tabaquismo cuestan al erario público 75 mil 200 millones de pesos, debido a las altas incidencias en el consumo de tabaco en jóvenes y su asociación a enfermedades crónicas, afirmó el secretario de Salud, José Ángel Córdova Villalobos.

Por ello, señaló que es necesario reforzar la política estatal en relación a los impuestos al tabaco como mecanismo para contribuir a atender de manera integral, “la gran epidemia de tabaquismo que vivimos buscando siempre el desarrollo humano sustentable y acceder a mejores niveles de salud”.

Al inaugurar el foro Impuestos al Tabaco en México, Mitos y Realidades, el funcionario resaltó que la Organización Mundial de Salud ha reconocido que la política pública más efectiva para reducir el consumo de productos del tabaco, es la relacionada con el incremento a los impuestos en éstos.

En este sentido, explicó que la industria tabacalera argumenta que el incremento de los impuestos a sus productos traería como consecuencia la disminución de la recaudación fiscal, el aumento del desempleo y el contrabando.

Sin embargo, dijo que esos argumentos no se han demostrado en los países que han implementado una política fiscal más agresiva a este producto.

“Al contrario, se ha demostrado que la recaudación crece y a partir de los fondos generados es posible implementar políticas públicas de prevención y atención más eficientes”, dijo Córdova Villalobos.

Refirió que de acuerdo con la Encuesta Nacional de Adicciones, en México son fumadores activos el 18.5 por ciento de la población entre 12 y 65 años de edad; es decir, cerca de 14 millones de fumadores.

El problema es que la mayor parte del incremento en el hábito del tabaco se está dando en los fumadores más jóvenes entre los 10 o 12 años de edad y también en el sexo femenino, indicó.

Por su parte, el senador panista Ernesto Saro Boardman, presidente de la Comisión de Salud, recordó que presentó una iniciativa en el pasado periodo de sesiones, la cual busca aumentar en 10 pesos el precio de la cajetilla, a efecto de equilibrar las finanzas, crear un fondo que prevenga adicciones y que atienda a aquellas personas que contraigan una enfermedad.

Resaltó que el impuesto al tabaco tiene una mayor aceptación entre la población, ya que la mitad de los fumadores en México están dispuestos a pagar más por una cajetilla de cigarros.

Saro Boardman consideró que aún falta mucho por hacer en lo que se refiere a la inversión en el sector salud, por lo que con esta iniciativa se pretende captar mayores recursos para impulsar y alcanzar la cobertura universal en dicho sector.

En tanto, el diputado del PAN, Miguel Antonio Osuna Millán, presidente de la Comisión de Salud, informó que el Estado gastó alrededor de 45 mil millones de pesos en atender a las diferentes enfermedades relacionadas con el tabaquismo, mientras que los impuestos recaudados del tabaco fueron de tan sólo 23 mil millones.

Lo anterior, significa que la adicción al tabaco impide que al año se inviertan una cantidad importante de recursos económicos en infraestructura hospitalaria, gastos de operación del sector salud, campañas de prevención en el seguro popular o en alguna de todas las necesidades que tiene este sector en nuestro país.

El legislador externó que existe el reto de implementar las políticas públicas necesarias que detengan las tendencias en el consumo de tabaco; “los esfuerzos que se han estado llevando acabo para combatir este cáncer social no han sido suficientes, por lo que debemos reforzar esta lucha”.

Más adelante, en la mesa Políticas públicas para combatir el tabaco, el senador Guillermo Tamborrel Suárez, del PAN, afirmó que aprobar el aumento de 10 pesos por cajetilla de cigarros “va a salvar, cuando menos, 10 mil vidas al año y de esta cifra a 3 mil personas que son fumadoras pasivas”.

Subrayó que se está subsidiando el tabaquismo, así como los padecimientos que provoca, entre ellos, la leucemia, “como consecuencia hay un déficit de 22 mil millones de pesos al sistema de salud”.

En tanto, Carlos Rodríguez Ajenjo, secretario técnico del Consejo Nacional contra las Adicciones, destacó que en la lucha contra el tabaquismo se ha avanzado en el control del hábito de fumar en espacios cerrados, en publicidad y en la advertencia de su peligrosidad, pero hace falta crear un impuesto especial al tabaco.

“Esta es la asignatura pendiente. En México no hay impuestos al tabaco, son gravámenes generales que se aplican como productos industriales, por lo que urge una legislación en esta materia”, señaló.

El ex presidente de la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados, Éctor Jaime Ramírez Barba, enfatizó que el tabaquismo y la obesidad son las dos pandemias que “están acabando con más de 65 mil mexicanos al año”.

En este sentido, se pronunció por crear impuestos justificados constitucionalmente para controlar el tabaquismo, pues “desde 1917 ha quedado demostrado que con esta medida no reduce la recaudación”.

En la discusión sobre La política fiscal, el diputado Vidal Llerenas Morales, del PRD, manifestó que su grupo parlamentario apoya la propuesta de incrementar los impuestos a la cajetilla de cigarrillos, por lo que pidió al PAN y al PRI definan su
posición.

Agregó que los recursos recaudados “se deben canalizar a los sistemas de salud para la población abierta y las acciones de prevención en los estados”.

En este sentido, Ayda Yurekli, de la Organización Mundial de la Salud, aseveró que a medida que aumentan los impuestos, la recaudación fiscal se incrementa, a pesar de que se registra una caída en las ventas, por lo que no se ocasionan impactos inflacionarios ni distorsiona el sector agrícola.
R
osa Sandoval, de la Organización Panamericana de la Salud, añadió que el objetivo por el que este producto debería ser más caro, es que sean menos asequibles para reducir la carga de enfermedades y muerte que ocasiona, así como merma económica para las familias y el sistema de salud.

Posteriormente, el vicepresidente de la Mesa Directiva del Senado, Ricardo García Cervantes, del PAN, afirmó que está claro que se requiere de una política pública de salud que atienda todas las enfermedades asociadas al tabaquismo, la cual sea financiada por un impuesto adecuado a los productos del tabaco.

El senador consideró que los servicios de salud del Estado, frente a una epidemia como la del tabaquismo y sus efectos, dependen de los recursos que pueda disponer el Gobierno, por lo que se necesita de una política fiscal que imponga reglas para la industria tabacalera y los fumadores.

Fuente: Boletín del Senado de la República.

 
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